“Los Boccherini en Salamanca. Hacia una biografía de los papeles de Boccherini”, interesante novedad editorial sobre genealogía boccheriniana

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La investigación de J. A. Rufete y J. Tortella, centrada en el seguimiento del patrimonio documental del compositor Luigi Boccherini (1743-1805), requería conocer el devenir de las generaciones posteriores al músico, ya que el conjunto de papeles del músico formaba parte de la herencia, que iba pasando de padres a hijos. Se trataba de partituras, cartas, documentos notariales, nombramientos, etc., que quizá llegaron a alcanzar los cuatro millares de documentos.

Se da el caso singular de que, desde la muerte del compositor, el apellido se fue transmitiendo a través de un único descendiente varón, que era el que se hacía cargo de la herencia documental, circunstancia que cambió en los inicios del siglo XX, al nacer la quinta generación compuesta por cuatro mujeres, y fue durante la adolescencia de esa generación cuando se perdió la pista de aquella inmensa colección documental, de la cual no se ha vuelto a tener ninguna noticia. Lo que sí sabemos es que el penúltimo descendiente que pudo haber administrado, al menos, parte de esos “papeles” fue Alfredo Boccherini y Calonje, ingeniero ferroviario de quien se conserva una carta, fechada el 14 de febrero de 1884, en la que le proponía a un coleccionista de música inglés, Julian Marshall, que le comprase las partituras de su bisabuelo que todavía estaban en su poder, salvo la “ópera Clementina”, que Boccherini no había registrado en el catálogo personal de sus obras. Por lo que sabemos, la venta no se efectuó y, al morir Alfredo, en 1907, la colección documental pasó a la custodia de su hermano de padre, Fernando Boccherini Abenza (1861-1919), funcionario y político afincado en la ciudad de León. Al fallecer Fernando, su viuda, Emilia Sánchez-Hortal Moreno (1864-¿), se encontró con un fondo que no eran patrimonio de su estirpe y quiso devolvérselos a los Boccherini que residían en Madrid, cuyo miembro de más edad era doña Mª Antonia Serrano (1883-1980), ya viuda de Eusebio Boccherini (1875-1914), pero el traspaso no se llegó a realizar y en ese momento se desvaneció el rastro de la colección documental. En el intento de localizar y recuperar lo que quedara de tal “tesoro” hereditario, J. A. Rufete y J. Tortella, fueron conscientes de la importancia que el árbol genealógico de los Boccherini tenía para hacer el seguimiento de lo que ocurrió durante cada generación, si hubo extravío de papeles, ventas, cesiones…, y, como consecuencia de esa pesquisa, confeccionaron e incluyeron en su estudio un apéndice que contiene la estructura y evolución de la familia, desde mediados del siglo XVIII (cuando nació el compositor), hasta finales del siglo XX, aportando algunos nombres de la progenie, y algunas fechas y datos inéditos hasta ahora. Destacan en dicho árbol genealógico dos trazos que, sin ser histórica y demográficamente sorprendentes, llaman la atención por su constancia y regularidad:

1º. El nexo de cada generación con la siguiente, como se ha adelantado, fue exclusivamente un varón, falleciendo sin descendencia todos los demás familiares, incluidas las mujeres. Así, la línea unipersonal de la estirpe, entre 1805 y 1904, es la siguiente: Luigi Boccherini Prosperi (1743-1805), Joseph Mariano Boccherini Pellicia (1776-1847), Fernando Boccherini Gallicioli (1817-1869, Alfredo Boccherini y Calonje (1845-1907) y Eusebio Boccherini (1875-1914) quien sólo tuvo hijas: Adelaida (1904-1883), Mª del Carmen (1906-1997), Elisa (1909-2010) e Isabel (1912-2003), con lo que quebró la ‘tradición’ de ser sólo varones los que mantenían la línea sucesoria.

2º. La alta mortandad infantil de la familia aparece como causa principal (además de las abundantes solterías, ordenaciones sacerdotales o ingresos en religión), de que muchas de las ramas del árbol genealógico no tuvieran continuidad. Y, en los primeros años del siglo XX, a partir de las cuatro hijas de Eusebio, sin ningún hermano varón, el árbol se empezó a expandir, evitándose el riesgo de que se extinguiera la progenie Boccherini gracias al cambio del ordenamiento Civil, que permite la elección del orden de los apellidos. Hoy, los Boccherini descendientes directos del compositor son numerosos y es difícil ya que se pierda el apellido.

 

José Antonio Rufete y Jaime Tortella: Los Boccherini en Salamanca. Hacia una biografía de los papeles de Boccherini. Editorial Arpegio, Sant Cugat, 2023. (ISBN: 978-84-15798-70-5, 208 págs., con ilustraciones gráficas y árboles genealógicos).

 

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